martes, 1 de abril de 2008

La búsqueda de la independencia

Si hay algo que Alfonso siempre tuvo claro, era que el necesitaba ser independiente. Lo tuvo siempre claro desde que una vez le dijo a su madre que quería vivir solo, cuando el tenia apenas 6 años, y lo sigue teniendo claro ahora que es verano en Lima y está buscando trabajo desesperadamente sin realmente tener un motivo o razón aparente. El no lo sabe, pero es en realidad su subconsciente el que busca esa ansiada independencia, poder por fin desvincularse de sus padres, y poder sentir esa libertad de poder ser el mismo en su mundo con su dinero y con sus cosas. El ahora simplemente no entiende porque tiene esa necesidad o desesperación de estar solo, es como un grito en el fondo del alma que le exige eso, que le pide que por favor este solo, y que sea así por siempre, y si bien el ahora no se da cuenta, esa sensación que siente ahora y esos deseos de independencia que había mostrado desde tan pequeño serán determinantes en su futuro y en el desarrollo y el curso de su vida.

Es el verano de 1996, los veranos en Lima no llegan a ser tan calurosos como los veranos europeos, pero para la gente que vive ahí, llegar a esos exagerados 28 o 29 grados centígrados es insoportable y sumando el casi 100% de humedad la sensación suele ponerse un poco molesta; Alfonso tiene 15 años, esa edad tan complicada, tan determinante en todo hombre en la que suele forjarse el carácter, que junto a la manera en la que sea haya vivido la infancia y el entorno, participan en una cantidad importante en esa ecuación que determina la personalidad. Aunque en estos momentos Alfonso no tiene ni idea de cuál es su personalidad y lo único en lo que piensa es en trabajar, su mirada no se detiene ante ningún anuncio de trabajo del diario, bebe la limonada fría que su madre le hizo, lo bebe muy rápido, se sirve otra, tiene la sensación de que el calor está más fuerte de lo normal, los pabellones de sus orejas están rojos y muy calientes, la desesperación aumenta al darse cuenta que no posee ninguna habilidad de las requeridas en los anuncios.

Finalmente encuentra uno que se ajusta a lo que él cree que sabe hacer, lo recorta y se acerca al lugar a dejar su Curriculum Vitae, en el cual solo dice: estudios primarios y secundarios en colegio San Cipriano de los Olivos, ensamblaje de computadoras y una serie de adjetivos muy interesantes que lo describen como una persona proactiva, seria con su trabajo y por sobre todo lo que a él le gusta hacer notar: una persona creativa. El lugar es un locutorio o cabinas de internet, en donde buscan a alguien que se encargue de atender a los clientes y que tenga un mínimo de conocimiento del uso de computadoras para asistirlos cuando se lo pidan.

Luego de dejar su curriculum, Alfonso siente la tranquilidad de haber dado un paso importante, y que su vida no volverá a ser la misma a partir de ese instante, los árboles del parque parecen más verdes que nunca, el cielo derrocha más gracia que nunca y se ve de un azul radiante, el sol abriga generosamente el ambiente, y el ánimo de Alfonso esta en lo alto junto con el sol y las estrellas. Al llegar a su casa su madre lo esperaba sentada viendo la televisión y le pregunta, y, ¿Cómo te fue?, Alfonso no tuvo que decir nada, basto con que su madre haya visto esa expresión que solo una madre puede entender para darse cuenta que su hijo se sentía muy contento y con mucha ilusión. Pero como toda madre siempre tratando de proteger a sus crías de los peligros del entorno, ella le soltó la siguiente frase, hijo pero no te ilusiones mucho porque seguro que no te laman y luego vas a estar con la cara larga. La madre de Alfonso siempre tuvo esa capacidad tan peculiar de dar lecciones de vida de una manera tan dura, que bueno felizmente para el ya era muy fácil entenderla sin que se sintiera tan herido, pero cualquier otro hijo que no haya vivido con ella desde el comienzo se hubiese sentido hundido al instante. Es interesante como uno puede decir muchas cosas de diferente manera y tener un efecto diferente de acuerdo a como uno las dice, sin importar que el contenido textual sea el mismo. Esa sensibilidad que debe tener toda persona es importante en la vida para evitarte muchos problemas desde los más estúpidos hasta los más graves. Pero de esto hablaremos más adelante, porque créanme que esto será una constante en la vida de Alfonso.

Alfonso escucho la frase de su madre y le respondió de manera simple; si, no te preocupes, pero seguro me llaman porque los convencí mucho jejeje, y se encerró en su habitación a jugar con su computadora. Pasan 3 horas y el teléfono timbra, su madre contesta y luego mientras él está disfrutando en su habitación de un juego en el que dispara y hace volar cabezas con su Beretta de 9mm, se escucha a lo lejos la voz de su madre que le dice, Alfonso, teléfono! instintivamente se levanta de su silla como sabiendo quien lo llama y porque, debido a que tampoco nadie solía llamarlo, era fácil para el poder adivinar quién podría ser, ya voy! dice, corre al teléfono mientras descuida su posición, una bala le perfora los sesos y su cuerpo cae ensangrentado en el piso de un almacén abandonado.

1 comentario:

Modesto Herrera dijo...

Hola Alfonso, gracias por leer Divagaciones II, veo que te llamó la atención por lo que he leído en tu Blog, me parece interesante la narrativa, no se el tema porque apenas lo voy "descifrando". te seguire leyendo.

Un saludo

Atte
ModestoH